Las rubricas
Indicadores de la calidad
Luz roja
Evaluar
siempre genera el cuestionamiento:
¿Estoy habilitado para juzgar?
¿Tengo derecho a hacerlo?
¿Confían los chicos en mi valoración?
¿Coincide su autovaloración con la
mía?
Pero si la
intención es abrirle el camino para su futuro en la bondad y la nobleza,
en la
excelencia y la pasión…
…adelante!!
Permanentemente
se piensa en cómo hacer para que los chicos quieran estudiar. Quizás esto ayude
a entender qué esperamos, los docentes, de ellos.
Me gusta
relacionar esta herramienta con los indicadores de la calidad, según
Ahumada (2003), citado por Frida Diaz Barriga en “Enseñanza situada: Vínculo
entre la escuela y la vida.” México. Mc Graw Hill (2005).
Si el alumno
Necesita Ayuda (está en la graduación más baja para conseguir tal o cual
objetivo) la pregunta se orienta también al docente ¿Qué hacer para ayudarlo?
Independientemente a que su no buen desempeño se deba a que haya estudiado o no,
tendríamos que buscar las razones por las que no pudo conseguir un mejor
posicionamiento y esgrimir fundamentos para que se convenza de que no le volverá
a ocurrir.
Luz amarilla
No estoy
segura de que la autoevaluación sea lo suficientemente sincera, no están
acostumbrados a decir: no soy tan bueno en esto… por temor a no lograr la
aprobación por su propia declaración (…quizás el profe no se da cuenta…).
Luz verde
Me resultó
estupenda la herramienta para explicitar y socializar entre los alumnos las
pautas que posibilitarán una más consciente aprobación del año lectivo.
Es excelente
en cuanto a autoevaluación respecta: el alumno sabe qué se espera de él y cómo
debe orientar su desempeño.
Creo que con
respecto a los objetivos, ellos dependen de qué se quiere evaluar, y por ende,
qué rúbrica construir. Me gusta pensar que esa nota conceptual que siempre
existió y tantas veces es invisible a los alumnos, por fin tiene un sustento y
justificación cierta para ellos.

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