jueves, 29 de mayo de 2014

Pregunta 3: El entusiasmo en un examen




En mi época de alumna adolescente, un buen estudiante era el que podía retener los datos y los algoritmos que en clase ofrecían los docentes o estaban incrustados en algún libro que formaba parte de la bibliografía inamovible de cada materia. La mayoría de las evaluaciones exigían que tuvieses buena memoria y pudieras demostrarlo en esas escasas dos horas destinadas a "la prueba". 
Hoy los enfoques son diferentes.

La evaluaciones mediadas por tecnología podrían conseguir mayor enganche en los adolescentes. El factor sorpresa es una herramienta que da bastante resultado. Busquemos  estrategias que los entusiasmen...


  •  ¿Enfocan, nuestras evaluaciones, planteos que disparen resultados acerca de cómo piensan nuestros chicos o simplemente sobre qué piensan
  • ¿Nuestros estudiantes disfrutan de las instancias de evaluación?
  • ¿Los exámenes deberían tener alguna pizca de "sorpresa" para despertar el entusiasmo o generar un momento de energía positiva? ¿O ese elemento los descolocaría frente a una situación desconocida?
Los chicos buscan aprobar, pero si en ese tránsito "aprenden con emoción", estaría bueno...

Bibliografía:
  • BROWN G. (2002) "El aprendizaje y la red, reflexiones sobre evaluación" Tomado de Hanna D. () "La enseñanza universitaria en la era digital. Editorial Octaedro.


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