Puedo garantizar que evalúo permanentemente.
- La primera instancia de evaluación se
genera en la clase, cuando se presentan nuevos temas a partir de una
situación problemática disparadora. A través de las respuestas de los
chicos evalúo si los temas previos, que sustentarán los
nuevos, están correctamente incorporados (evaluación diagnóstica); si no
es así los vamos ajustando (ante su sorpresa, agradezco los errores, por
supuesto, para ir revirtiéndolos). Me gusta desmenuzar minuciosamente cada
situación para avanzar con paso firme. No me permito continuar si no tengo
la certeza de que entendieron lo inmediato. En esa clase se pretende que
los estudiantes interactúen entre ellos y conmigo en la búsqueda de la
solución a lo planteado. Entonces nuevamente evalúo pero en este caso la capacidad de conexión de los aprendizajes instalados con la
problemática a resolver. Sus preguntas me hacen pensar y busco en
mi experiencia cuál es su origen: si se trata de un concepto con desvíos
en la comprensión o la confirmación de saberes. Muchos alumnos necesitan
reconfirmar para sentirse seguros en el tránsito.
- Otra instancia de evaluación está en
la revisión de carpetas. Allí evalúo el nivel de organización
frente a la tarea propuesta, su tesón en la búsqueda
de resultados ciertos en los ejercicios, su forma de expresar las dudas,
la prolijidad en sus trabajos, cosa que no indica que no
puede haber idas y vueltas, desarrollos que caen en saco roto, prueba y
error, porque de eso se trata el aprendizaje…
- En algunos casos les pido la resolución
de determinados ejercicios que serán corregidos por sus compañeros. La evaluación es doble: la del
ejecutor (en la resolución de lo propuesto) y
la del corrector (sentido
crítico frente a la respuesta de su compañero).
- En otros casos tomo cuestionarios conceptuales
que presuponen la interrelación de los conceptos aprendidos con
situaciones planteadas desde distintos ángulos. La evaluación es de respuesta correcta.
- En un momento intermedio entre el
comienzo del tema y su examen final, implemento parcialitos cortos para
conseguir que ellos se detengan
en el estudio de cada tópico antes de continuar y autoajusten los eventuales
apartamientos que se evidencien (Evaluación formativa: que determina el
grado de avance del proceso).
- Una actividad que me da bastante
resultado es instarlos a buscar videos cortos en YouTube acerca
de nuevos conceptos para compartirlos con sus compañeros a través
de la inclusión en un foro del aula virtual destinado para tal fin.
Poniendo de manifiesto (si existiera) algún video seleccionado por ellos que
tenga errores en sus explicaciones, hecho que les muestra que no deben confiar en todo lo que bajan
de la red. Otra de las tareas propuestas es buscar en objetos que los rodean
formas geométricas o de funciones para armar un banco de imágenes,
reconociendo representaciones concretas (modelos) de conceptos abstractos.
Evalúo el compromiso y la
perseverancia en la búsqueda indicada.
- Finalmente, tomo la evaluación que determina hasta qué punto los temas fueron comprendidos
y la solvencia que
esgrime cada alumno en el manejo de lo adquirido (evaluación sumativa:
para acreditar saberes).
E:
Entusiasmo: Me gusta pensar en la evolución de los chicos y en
las caritas de felicidad cuando sienten que aprendieron. Me gusta verlos
descubrir cuántas cosas nuevas saben a fin de año. Me gustan las marchas y
contramarchas: la vida de la tarea docente.
P:
Preocupación: Me deja pensando si la vara con que “juzgamos” es
correcta, si podríamos haber hecho algo más, cuál fue la preocupación del
alumno que pasé por alto, si llegué a los estudiantes como creí haberlo hecho.
N:
Necesidad: Me mantengo atenta en la búsqueda de nuevas
herramientas que me ayuden a desempeñarme con excelencia, consiguiendo en los
chicos esa empatía que se necesita para aprender en mejores condiciones.
S:
Sugerencias: Siempre pienso que me falta algo más. A veces me
voy del aula con esa insatisfacción de no haber generado en el grupo el germen
de la investigación o el placer de haber entendido, pero trato de que no me
ocurra demasiado...
TEMA: Función cuadrática – Algunas imágenes aportadas por los alumnos de 3er año
TEMA: Función cuadrática – Algunas imágenes aportadas por los alumnos de 3er año







Beatriz
ResponderEliminarUn comentario en medio del cierre de trimestre. Primero, no tengo más que felicitarte. Veo que dominás el tema y aún así, te decidiste por emprender un curso sobre evaluación, lo cual habla de tus ganas por seguir aprendiendo y de tu vocación.
Sobre tu preocupación, por experiencia propia, me atrevo a comentarte que no podemos tener todo previsto, los resultados pueden ser los esperados o no por más esfuerzo que uno invierte. Estas cosas se ven con el tiempo, sobre todo cuando vienen los ex-estudiantes y nos recuerdan para bien o mal. Yo suelo pedir a fin de año los mails de estudiantes de 5º o dar el mío para saber como les irá el año siguiente. De este modo puedo tantear si los contenidos fueron comprendidos, si les sirvieron o no. Me sirve mucho.
Bueno, felicitaciones de nuevo. Saludos
Betty:
ResponderEliminarQue interesante esta primera instancia de evaluación que planteas. Me pareció sumamente propicia esta idea de evaluar los temas previos que sustentaran a los nuevos para ver si están, como decís vos, correctamente incorporados. Más teniendo en cuenta la materia que das, creo que se debe hacer especial hincapié en estar seguro de lo comprendido y de allí avanzar hacia lo nuevo, debido a que sin esa posibilidad se obtura un poco el que puedan establecer una conexión o un vínculo entre lo ya incorporado y lo que deberán incorporar para más adelante.
Me pareció genial esto de saber cuál es el origen del asunto, como para tomarlo para mi propia práctica docente, ya que si bien suelo intentar rastrear que los conceptos se hayan entendido no hago tanto foco en poder discriminar cual es el origen de sus preguntas.
En relación a la evaluación doble, me pareció una excelente propuesta. No se me había ocurrido esta posibilidad de dicha manera. Imagino que debe funcionar muy bien, permitiendo destrabar y detectar aquellas cuestiones que quedaron un poco en el tintero y también debe promover el aprendizaje entre pares, de un modo colaborativo y abriendo paso a nuevas perspectivas.
También me resulta muy interesante el hecho de buscar objetos que los rodean y armar un banco de imágenes, creo que es genial que puedan bajar conceptos tan complicados a la práctica misma y contextualizarlos desde otro lugar.
Como puse en el comentario de mi Blog frente a tu comentario, es espectacular que alguien con tanta experiencia tenga ese deseo de seguir capacitándose constantemente mediante diversos espacios y que mantenga el compromiso tanto como la responsabilidad con la educación y sus alumnos. Es sumamente destacable que aún con el paso del tiempo siga movilizándote la evolución de tus alumnos y que sigas sintiendo a la docencia como un desafío con tanta pasión y vocación.
Ojala todos los docentes tuvieran este empuje y estas ganas que tenes vos.
Cariños.
Natalia
Gracias Maximiliano y Natalia por sus comentarios!!!
ResponderEliminarMe gustó leerlos...
Creo que la docencia debe ser una vocación, de otro modo no creo que se pueda desarrollar teniendo cada día una sonrisa para dar
Betty
Hola, Bety, volvemos a encontrarnos en este curso. Lo que planteás sobre la evaluación doble: la del ejecutor y la del corrector a mí también me resulta sumamente útil, la he implementado especialmente para la producción escrita. Los coloca en un necesario lugar de reflexión sobre lo realizado y sobre los contenidos involucrados, y tiene la ventaja que viene de un par.
ResponderEliminarPor otra parte, coincido con tu preocupación (aunque no la señalé en mi posteo), la evaluación nos da un lugar de cierto poder e implica por eso mismo una responsabilidad ya sea la evaluación formativa o cuantitativa, y siempre resulta para mí algo que me mueve a reflexionar sobre lo que vos justamente señalás.
Nos seguimos leyendo
Hola Bety!
ResponderEliminarMe parecio muy bueno tu comentario acerca de las evaluaciones, me dio la idea de que sos una docente que tiene bien claro que quiere y como quiere que sus alumnos aprendan ,y que trabaja arduo para eso.
La evaluación permanente desde varios frentes como contas,me parece una buena herramienta para el tipo de alumnos que tenes y los temas que debes enseñar. Hay que tener en cuenta que eso lleva tiempo y dedicación, te felicito por eso!!!
Tambien coincido en que una buena evaluación diagnóstica ayuda a conocer al grupo frente al cual estamos parados y nos posiciona como docentes.
Me gusta la idea de relacionar los conceptos abstractos con otros más tangibles tomados de su entorno o de su vida cotidiana, creo que es una de las mejores formas de ver reflejado nuestro trabajo, trato de hacerlo con mis alumnos acercandolos a situaciones reales donde puedan aplicar la estadística. Veo al método de doble evaluación (ejecutor-corrector) como una buena opción para los alumnos,ya que les permite pensar "doble" y repensar de la manera en que trabajan y aprenden , creo que cuando logramos que los alumnos lleguen a esta instancia, estamos bien encaminados!
No me queda más que felicitarte por tu labor y experiencia en el uso de Tics en el aula, y agradecerte por las conocimientos compartidos.
Saludos!!
Sandra.
Gracias chicas! Está bueno compartir criterios y no sentirse solo en esta empresa...
ResponderEliminarBetty
Hola Betty! me encanta tu empuje, a la distancia es más que contagioso! Me encantó tu método de "evaluación doble", gatilló en mí una cascada de ideas como nueva herramienta que debería incorporar. Gracias por tu clara manera de transmitir entusiasmo.
ResponderEliminarUn abrazo
Marita
Qué bueno María Inés!!!
ResponderEliminarCariños
Impresionante Betty!!! creo que tendría que darte parte de mi sueldo.... yo no me tomo taaaaaaaaanto trabajo para evaluar.... felicitaciones!!
ResponderEliminarno hay excusa... tendré que ponerme a revisar y modificar mis prácticas... Ja!
Me hiciste reir Victor jajajaja
EliminarSeguramente lo hacés pero no te das cuenta, porque cuando uno está frente a un curso sigue la evolución como un pez en el agua, pero muchas veces no le pone nombre a las cosas.
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